FARMACODINAMIA
Acción y efecto de las drogas.
Denominamos acción a la
condición previa que da origen al efecto; y efecto a las alteraciones de
las funciones de una estructura ó un sistema sobre el que actúa una droga. Es
importante indicar que, muchas veces el efecto se produce en un lugar distante
del sitio de acción.
Por ejemplo: la noradrenalina
disminuye las acciones del centro respiratorio. Su efecto es disminuir la
frecuencia y amplitud de los movimientos respiratorios.
“El
efecto es consecuencia de la acción”.
“Una
acción puede dar múltiples efectos”.
“Una
droga puede tener múltiples acciones”.
Mecanismo de acción.
Es el proceso íntimo celular que
explica la acción del medicamento. Cualquier acción metabólica o fisiológica
ocasiona un mecanismo de acción. Asimismo, el mecanismo de acción en muchas
drogas es aún desconocido.
Un ejemplo de mecanismo de acción
es el dela adrenalina, que aumenta la actividad de la adenilciclasa y como
consecuencia aumenta la concentración de AMP cíclico.
Selectividad.
Es la mayor respuesta ó afinidad
de una droga por determinada célula o tejido donde se produce un efecto mayor.
Podemos mencionar a la dimetilina que es un antagonista de la histamina y actúa
sobre la acción secretora de las células protectoras de dicha sustancia.
Factores que modifican la acción
farmacológica de las drogas.
1.- Factores intrínsecos del medicamento.
Comprenden todas las
características físicas y químicas que el medicamento debe de poseer en base al
principio activo en lugar y concentración adecuada para su absorción.
2.- Factores intrínsecos (fisiológicos) del paciente.
Edad; los niños son
una entidad desde el punto de vista farmacocinético diferente al adulto. Los
sistemas enzimáticos no están desarrollados de igual manera. Los sistemas de
excreción renal hacen que el tiempo del mismo sea mucho mayor que el del
adulto, pudiéndose producir fenómenos tóxicos, por lo que en niños así como en
ancianos o personas con deterioro de la función renal se debe de realizar un
ajuste de dosis.
Peso; depende de la
concentración del reaccionante, el peso de la droga y el peso del organismo (a
mayor peso, mayor dosis y viceversa). El efecto depende de la cantidad de droga
administrada y esto en función del peso que va concomitante a la cantidad de
agua (mayor peso, mayor agua corporal total y mayor líquido extracelular, por
lo que el medicamento se diluye en mayor volumen, disminuyendo la concentración
plasmática por lo que el individuo necesitará mayor dosis. Este principio tiene
sus limitaciones en pacientes obesos; hay medicamentos que son muy
hidrosolubles y al haber mayor cantidad de grasa, disminuye el agua corporal,
concentrándose mucho más el medicamento, pudiendo aparecer fenómenos tóxicos.
Por ejemplo, la gentamicina es una droga muy hidrosoluble y puede aumentar el
riesgo de nefrotoxicidad.
Sexo; no es un factor
que tenga mucha importancia pero se le considera como tal. En algunos
medicamentos como las benzodiazepinas y los barbitúricos, las mujeres son más
susceptibles que los hombres, ya que en estos últimos la testosterona aumenta
la actividad enzimática.
Embarazo; existen
variaciones farmacocinéticas que acompañan al vaciamiento gástrico alterado así
como la filtración glomerular, lo que lleva a reajustes de dosis porque la
concentración plasmática del fármaco cae y en muchos casos se prefiere abstener
a la embarazada de la administración de fármacos.
Ritmo cardíaco o
biorritmo; muchas funciones biológicas varían en las horas del día. Por
ejemplo, la temperatura corporal no es la misma a todas horas del día; la
sensibilidad del sistema nervioso central cambia durante el día y la presión
arterial al variar influye sobre el efecto del medicamento. Esto se puede
observar cuando se administran los hipnóticos de noche; a estas horas los
individuos son más susceptibles que de día debido al sueño que normalmente se
da en las noches. El biorritmo se pone manifiesto asimismo cuando los
individuos viajan de un continente a otro o de un país a otro en el cual hay
cambios bruscos en el horario.
3.- Factores farmacológicos.
Dosis; es la cantidad
de droga o agente terapéutico que se administra en una sola vez a un ser vivo
para producir un efecto determinado. Por ejemplo: la atropina administrada a
dosis bajas produce estimulación del vago y por tanto bradicardia; si se
administra a dosis más elevadas inhibe el mismo produciendo taquicardia. La
morfina a dosis elevadas actúa como un potente depresor del centro
bulborrespiratorio pudiendo producir la muerte; mientras que a dosis normales
se le utiliza en casos de asma cardíaco ó en cuadros agudos de dísnea.
Absorción y excreción
de las drogas; la absorción general de las drogas varía en su intensidad
proporcionalmente a la velocidad de su absorción. Por Ejemplo: si la vía de
administración del sulfato de magnesio la hacemos por vía oral, el mismo
provoca distensión del tubo intestinal, aumento del peristaltismo y por ende,
acción purgante. Si lo hacemos por vía endovenosa la acción del mismo es de un
anestésico general. En lo que al tiempo de absorción se refiere, la misma es
mayor en ayunas; hay que tener en cuenta el momento del día en que se
administran los fármacos (un hipnótico tiene mejor efecto en las noches); y
tener mucho cuidado con los fenómenos de acumulación (como con los
digitálicos).
Tolerancia; es una
resistencia exagerada e inusitada del individuo de carácter duradero a
responder a dosis ordinarias de una droga. Esta puede ser de varios tipos: de
especie (conejo a la atropina por poseer la enzima atropinasa); individual;
adquirida o de adaptación y cruzada.
Taquifilaxia; es un
fenómeno particular de tolerancia que se desarrolla rápidamente en el
transcurso de experimentos agudos de laboratorio y que es también rápidamente
reversible.
Mecanismos de acción de los
fármacos.
El mecanismo de acción de un
fármaco puede considerarse a los cuatro niveles diferentes siguientes:
·
Sistemas
corporales.
·
Componentes
tisulares.
·
Células
constituyentes.
·
Moléculas.
El así pues que, el término
“mecanismo de acción” tiene por tanto, diferentes significados según su nivel
de complejidad (es decir, sistémico, tisular, celular y molecular).
El propanolol es un fármaco útil
para tratar la angina de pecho, un transtorno resultante de isquemia relativa
(es decir, de flujo sanguíneo insuficiente) en una porción del corazón:
·
A nivel
sistémico, el propanolol reduce la respuesta normal del corazón al aumento de
actividad del sistema nervioso simpático, esto es, un aumento de la frecuencia
cardíaca y de la fuerza de contracción.
·
A nivel
tisular, el propanolol es inotrópico y cronotrópico en sentido negativo (reduce
la fuerza contráctil cardíaca y la frecuencia cardíaca, respectivamente) como
consecuencia de bloquear las acciones de los neurotransmisores liberados por el
sistema nervioso simpático cardíaco.
·
A nivel
celular, el propanolol impide la elevación del adenosín monofosfato cíclico
(AMPc) intracelular, la fosforilación de proteínas, la movilización del Ca2+
y el metabolismo oxidativo inducidos por la actividad del sistema nervioso
simpático.
·
A nivel
molecular, el propanolol actúa mediante antagonismo competitivo, reversible, de
la unión de adrenalina y noradrenalina a los receptores beta1 adrenérgicos.
Dianas moleculares de los
fármacos.
Para producir un efecto, un
fármaco tiene que interaccionar, en primer lugar, con una diana molecular. La
diana de la mayoría de los fármacos es una proteína; no obstante, para algunos
es un componente macromolecular lipídico o proteolipídico de una membrana
celular, y también hay otros fármacos que actúan directamente sobre los ácidos nucleicos.
El tipo más frecuente de proteínas con las que interaccionan los fármacos son
receptores, canales iónicos, enzimas y moléculas transportadoras.
Podemos concluir que las dianas
moleculares de los fármacos son:
·
Receptores.
·
Enzimas.
·
Moléculas
portadoras (cotransportadores o antitransportadores).
·
Canales
iónicos (accionados por ligando o accionados por voltaje).
·
Dianas
peculiares (iones metálicos, proteínas del surfactante, contenidos
gastrointestinales).
·
Acidos
nucleicos.
Es importante pues, tener en
cuenta tres conceptos fundamentales:
·
Afinidad es la
tendencia a unirse a receptores.
·
Eficacia es la
relación entre la ocupación de receptores y la capacidad para iniciar una
respuesta en los niveles molecular, tisular y sistémico.
·
Actividad
intrínseca es la capacidad de un sólo complejo fármaco - receptor para evocar
una respuesta.
Agonismo.
Es la producción de una respuesta
molecular y celular a una interacción entre un fármaco (agonista) y un receptor
que activa al receptor. La actividad intrínseca de un agonista completo se
define como igual a 1.
Agonismo parcial.
Tiene lugar cuando un fármaco
interacciona con un receptor y produce en promedio una respuesta molecular
menor que 1. La actividad intrínseca molecular media está comprendida entre 0
y1.
Antagonismo.
Se produce cuando un fármaco
interacciona con un receptor para inhibir la acción de un agonista. La
actividad intrínseca molecular es 0.
Agonismo inverso.
Tiene lugar cuando un fármaco
interacciona con un receptor para reducir su nivel de reposo de actividad
molecular. La actividad intrínseca molecular es igual a -1.
Agonismo inverso parcial.
Tiene lugar cuando un fármaco
interacciona con un receptor para reducir su nivel de reposo de actividad
molecular. La actividad intrínseca molecular está comprendida entre 0 y -1.
Canales iónicos accionados por
voltaje y por receptor.
Los canales iónicos desempeñan un
importante papel como dianas moleculares de los fármacos (y en muchos casos,
como componentes de transducción). Los canales iónicos son proteínas que se
extienden a través de la membrana (proteínas “transmembrana”, según el uso) y
permiten el paso selectivo de iones específicos cuando el canal se abre. El
paso de iones tiene lugar cuando la estructura molecular del canal lo permite.
La estructura molecular define por tanto el estado de éste que puede ser:
·
Canal en
reposo (es decir, cerrado, pero susceptible de abrirse en respuesta a un
estímulo).
·
Estado
activado (abierto).
·
Estado
inactivado (es decir, cerrado, pero no susceptible de abrirse en respuesta a un
estímulo).
Interacciones farmacológicas con
canales de Na+.
Los canales de sodio de neuronas,
músculo cardíaco y músculo esquelético difieren ligeramente en estructura y
composición de proteínas. Los fármacos que dificultan la apertura del canal de
sodio durante la despolarización de la membrana suelen denominarse bloqueantes
de canales de Na+ y, en cierta medida, discriminan entre los
diferentes subtipos. Por ejemplo, la tetrodotoxina (una toxina que se encuentra
en el pez globo, en algunas salamandras y en un tipo de pulpo) puede bloquear
los canales de sodio en las neuronas y el músculo esquelético a concentraciones
tan bajas como 10 nM, pero la concentración necesaria para bloquear los canales
de sodio del músculo cardíaco es 100 veces mayor.
Los anestésicos locales y los
fármacos antiarrítmicos de la clase I bloquean los canales de sodio:
·
Anestésicos
locales como la lidocaína y la bupivacaína pueden tener alguna selectividad
relativa para la forma neuronal del canal de sodio, pero esta selectividad no
es muy notable. Las pruebas actuales indican que la mayoría de los anestésicos
locales interaccionan con la localización de reconocimiento del ligando sobre
la superficie intracelular del canal y que el fármaco tiene que acceder al
espacio intracelular para alcanzar su lugar de acción. Este mecanismo difiere
del de la tetrodotoxina, molécula altamente cargada que accede a su lugar de
reconocimiento de ligando cerca de la superficie extracelular del canal.
·
Actualmente se
cree que los fármacos antiarrítmicos de la clase I, empleados para tratar
ciertas formas de arritmia cardíaca, interaccionan principalmente con un lugar
de reconocimiento de ligando de localización intracelular. Parecen dividirse en
tres clases (clases Ia, Ib y Ic), según la forma en que su actividad depende
del estado del canal iónico y de la cinética aparente de unión y disociación
(llamada desunión en este contexto) con el canal en sus tres estados.
Interacciones farmacológicas con
los canales de Ca2+.
Al menos cuatro tipo de canal de
calcio en la membrana plasmática permiten selectivamente la entrada de iones
calcio en las células. Estos canales de calcio se encuentran en muchos tipos
diferentes de tejidos. El mejor caracterizado y más importante desde el punto
de vista clínico es el canal de calcio de tipo L (del inglés large, grande) que se abre durante la
despolarización y después se inactiva (más despacio que el canal de sodio),
mediante accionamiento dependiente del voltaje. Es el canal de calcio
predominante en el músculo cardíaco y el músculo liso y es bloqueado por diversos
fármacos importantes en clínica.
Hay tres clases comunes de
antagonista de Ca2+ de tipo L clínicamente importantes:
1.
Los derivados
de la benzotiacepina (por ejemplo el diltiazem).
2.
Las
fenetilalquilaminas (por ejemplo el verapamilo).
3.
Las 1,4
dihidropiridinas (por ejemplo nifedipino, amlodipino).
Otros tipos de canales de calcio,
a saber N, P y T pueden ser bloqueados selectivamente por diversos compuestos,
en especial por péptidos obtenidos a partir de ciertos venenos de moluscos.
Pueden surgir fármacos originales con eficacia farmacoterapéutica en seres
humanos a partir del bloqueo selectivo de esos canales.
Interacciones farmacológicas con
los canales de K+.
La apertura con acción selectiva
para el potasio conduce a la generación de corrientes dirigidas hacia fuera
(hiperpolarizantes). Hay muchos tipo de canales de potasio y constituyen un
grupo muy heterogéneo, en lo que se refiere a su dependencia de voltaje y
tiempo y a su accionamiento por ligando. Hay más de diez tipos diferentes, cuya
expresión varía según el tipo de tejido; a su vez, algunos tejidos expresan
numerosos tipos.
Otros canales iónicos accionados
por voltaje.
Aunque la mayoría de la bibliografía científica sobre canales iónicos se
ha concentrado en los canales de cationes (sodio, calcio y potasio),
recientemente se ha hecho más evidente que existen canales accionados por
voltaje para aniones, por ejemplo el Cl-. Los canales de cloruro se
encuentran tanto en el sistema nervioso central como en el periférico. Algunos no son selectivos para un sólo ión,
como por ejemplo el canal que permite el flujo iónico de los iones sodio y
calcio en el corazón.
Es así que podemos indicar que
los receptores se pueden reunir en cuatro grandes superfamilias, a saber:
1.
Canal
accionado por receptor.
2.
Receptores
ligados a proteínas G.
3.
Receptores que
son enzimas.
4.
Receptores
ligados al ADN.